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Nuestra bienvenida al blog del Área de Igualdad de Oportunidades promovido por la Concejalía de Mujer, Sanidad y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Astorga.
En el mismo encontraréis espacios de participación, noticias sobre cursos, subvenciones, actividades,..., y otras propuestas que nos vayan llegando.

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10 RAZONES PARA CELEBRAR EL DÍA ESCOLAR DE LA NO VIOLENCIA Y LA PAZ



Este año de 2014 se cumplen cincuenta años de la primera vez que comenzó a celebrarse el Día Escolar de la No violencia y la Paz. ¡Ahí es nada! Medio siglo de una experiencia que comenzó de la mano de un profesor español, Llorenç Vidal, con el objetivo de  educar en y para la tolerancia, la solidaridad, la concordia, el respeto a los Derechos Humanos, la no-violencia y la paz. Un día para que los colegios y centros se conviertan en instrumentos de paz y entendimiento entre personas de distinta formación, raza, cultura y religión.
El día escogido fue el aniversario del fallecimiento del Mahatma Ghandi, en 1948, exactamente 16 años antes, cuando fue asesinado por un fanático integrista. Una muerte violenta para un hombre que practicó la resistencia pacífica y que dedicó gran parte de su existencia a eliminar la discriminación de castas de su país y a buscar la igualdad de derechos para todos, y que, por tanto, constituye un buen ejemplo para los objetivos que se persiguen desde los Centros Educativos.
Y es que, a esta idea inicial de Llorenç Vidal,  se fueron uniendo muchos otros docentes por toda la geografía nacional e internacional, hasta que en 1993 la UNESCO reconoció oficialmente la fecha para todo el mundo. Hoy es cita obligada sino en todos al menos en la inmensa mayoría de los colegios españoles. Un día en el que se dan consignas contra la guerra y se manejan abstractos conceptos de paz, amor, no violencia, mientras niños y niñas realizan coreografías especialmente pensadas para hablarnos de unidad o entonan canciones y recitan poemas donde dichos conceptos se repiten, acompañadas de dibujos y gestos de palomas, corazones y manos enlazadas.

Pero ¿sabemos realmente cuál es el verdadero sentido que hace que un día como éste haya de mantenerse aún en los colegios? Son los más pequeños, las más pequeñas, las mayores víctimas de la presencia de la violencia en el mundo. Y ¡ojo! que no estamos hablando solamente de guerras, sino de cualquier tipo de violencia – por mínima que sea – que entorpezca o interrumpa la relación entre las personas, una relación que, llegado este siglo XXI, debería ser de igualdad y de respeto, porque, a estas alturas de la evolución social, ya deberíamos tener claro que nadie es mejor que nadie y que todos tenemos los mismos derechos. Porque está claro que no es que en nuestro planeta no existan recursos para que todos vivamos con dignidad, sino que unos pocos pretenden acumular en sus manos lo que a muchos debería pertenecer, estableciéndose así la pobreza, y olvidando que  - cuando les llegue la hora de su muerte – no podrán llevarse nada con ellos.

Durante muchos años, hombres y mujeres que creyeron, han creído y creen en la justicia social, han sentado las bases para que toda una serie de derechos, considerados básicos y universales, alcanzasen a todos. Por encima de sexos, de edades, de razas y culturas. No voy a enumerarlos ahora, pues podemos recordarlos fácilmente consultando la Declaración de Derechos Universales. Pero sí me voy a centrar en uno muy especial, el “derecho a la educación “, porque en él se encuentra uno de los pilares fundamentales para conseguir que la sociedad en que vivimos sea cada día un poquito mejor, un poquito más justa. Una educación que comienza por la escolarización de los más pequeños y que ha de englobar no solo los aspectos más instrumentales  si no también un adecuado desarrollo en valores.
La educación es el instrumento más justo y más pacífico de cambio que tenemos en nuestras manos, porque abre mentes y desarrolla tanto nuestra capacidad de empatía como nuestra capacidad crítica.  Quizás por eso se tenga tanto empeño, por parte de algunas personas y de algunos sectores de la sociedad que pretenden perpetuar el poder siempre en las mismas manos, en manipularla a su antojo.  
Pero la educación es, ha de ser siempre, una vía de libertad responsable, basada en el respeto tanto a todas y cada una de las personas que conviven a nuestro lado como a aquellas que se encuentran al otro lado del mundo.
Recordémoslo siempre como padres y madres, como docentes, como gobernantes, y no hagamos de ella un arma “infecta” con la que anular derechos que deberían ser inalienables. Y como contribución a ese recordatorio, dejo aquí este personal decálogo.  

10 aspectos para celebrar el Día Escolar de la No Violencia y la Paz:

  1. Niños y niñas son, en muchas ocasiones, la única llamada de atención que tenemos los adultos de aquello que no estamos haciendo bien.
  2. Además de los conflictos bélicos, “violencia” son también todas las situaciones injustas que provocamos en el día a día de nuestra sociedad y de las que nuestros pequeños son permanentes testigos.
Violencia es:
  1. la falta de respeto, la intolerancia ante las ideas diferentes a las nuestras, el menosprecio a la otra persona por ser de diferente sexo, raza, o condición social.
  2. el acoso escolar que se produce muchas veces en las aulas y en los patios de nuestros coles mientras nos empeñamos en mirar para otro lado.
  3. la falta de respeto al profesorado de nuestros hijos, que a menudo les transmitimos a ellos.
  4. imponer como buenas y verdaderas nuestras ideas impidiendo la capacidad de pensar  y de elegir libremente
  5. ver como nuestras dificultades económicas impedirán a nuestros hijos e hijas continuar con una educación de calidad, aquella que necesitan para su futuro y para que la que pueden  estar sobradamente preparados si se les dan las correspondientes oportunidades de acceso.
Y también es Violencia
  1. que en muchos países se prohíba a las niñas acceder a la educación por el hecho de ser niñas.
  2. Que se recluten niños, niñas y jóvenes en edad escolar para los conflictos bélicos provocados por la avaricia, el egoísmo y las ansias de poder de los adultos
  3. Que en nuestro país haya cada vez más personas, especialmente niños, niñas y ancianos (en su mayoría viudas) rozando el umbral de la pobreza.

Podría seguir enumerando muchas más razones. Pero la lista se haría interminable y seguro que cada uno de vosotros encontráis vuestro propio decálogo para que nuestros escolares nos sigan llamando la atención, aunque solo sea una vez al año, sobre la necesidad de ir a la búsqueda de la paz, por el camino de la no violencia.
Porque esta no es  solo la ausencia de guerra. Es el respeto que se nos debe como seres humanos que somos. Es la posibilidad de ejercer nuestros derechos más básicos y universales.  Es el respeto hacia toda persona más allá de su origen, de su formación, de su edad, de su sexo, de su raza, de su condición social.
Y en esta dirección aún nos queda mucho camino por recorrer ¡HACIA DELANTE, SIEMPRE HACIA DELANTE! Y eso es lo que nos recuerdan en este 30 de enero nuestros niños y nuestras niñas.
Escuchémosles y reflexionemos para mejorar.
Mercedes G. Rojo
Concejala de Educación del Ayto. de Astorga

¿SOLIDARIDAD O CARIDAD PARA PALIAR LA CRISIS?



Llevamos varios años en los que, con la disculpa perfecta de una crisis económica que afecta a medio mundo, en España, estamos asistiendo a la destrucción sistemática del  “estado de bienestar” en el que se habían conseguido una serie de aspectos básicos que no eran más que el reflejo de los derechos humanos más fundamentales: el derecho a la alimentación, a una vivienda digna, a un trabajo también digno, a una atención sanitaria universal, a la educación…
Y de repente, todo eso que se llevaba construyendo más de 40 años, todo lo que parecía tan sumamente consolidado y que ya dábamos por hecho que nunca perderíamos,  ha comenzado a desmoronarse a nuestro alrededor, mientras observamos con estupefacción como la  situación avanza, acabando con la clase media de nuestro país, y aumentando la brecha entre pobres y ricos, mientras a nuestro alrededor escuchamos como, encima de todo ello, se  justifican dichas situaciones con peregrinos argumentos, que hace unos pocos años nos hubieran indignado a la mayoría.
Pero, a pesar de lo que algunos se empeñan en hacernos creer,  la crisis no afecta a todos por igual.  Mientras  cada día son más las personas que se ven privadas de esos derechos, también son más, … y más, … y más, quienes se enriquecen a costa de su desgracia, aprovechando todas las brechas legales que se están abriendo cada día para beneficiarse económicamente de una situación en la que, al otro lado de la balanza, no hay dinero, no hay mercancía, sino personas con nombre y apellidos, y sus respectivas familias. Por eso, hay que aprender a ser verdaderamente críticos con lo que está sucediendo a nuestro alrededor, para llegar a ser conscientes de que algo no funciona, y que ese algo no depende – como hay quienes intentan hacérnoslo creer – de nosotros y de que hayamos querido vivir por encima de nuestras posibilidades.

Mientras todo esto ocurre, a nuestro alrededor, en nuestro entorno más próximo,  surgen múltiples iniciativas de solidaridad y/o caridad para paliar esas deficiencias.
Pero, cuando hablamos de solidaridad y de caridad ¿estamos hablando de lo mismo? Desde mi humilde opinión, y el de otras muchas personas que piensan como yo, rotundamente ¡NO!
La solidaridad es un acto de justicia, que busca paliar una injusticia cometida por situaciones que nunca se deberían haber producido. Busca el máximo respeto a la dignidad humana y es consciente del “hoy por ti mañana por mí” en el que cualquiera puede verse envuelto. Es revisable, es puntual, y tiene claro que es solo una situación temporal mientras se restituyen esos derechos a los que todos tenemos derecho. Y se basa en la capacidad de ponernos en el lugar de la otra persona y de entender que a cualquiera nos podría suceder estar en la misma situación en algún momento de nuestra vida.
La caridad es otra cosa. La caridad lava conciencias (las de los que dan, naturalmente) y, en la mayor parte de las ocasiones no se plantea lo injusto de la situación que vive la persona que la recibe. Y es que, en las más de las ocasiones, hablamos de una caridad mal entendida que se aleja considerablemente de los cánones con los que, por  ejemplo, San Pablo la definía, a veces exponiendo a la persona a situaciones violentas para recibirla. Pero no vamos a entrar en un enfrentamiento profundo entre ambas posturas. Las dos están ahí, las dos ocupan un espacio en nuestra sociedad de hoy. Y es cosa de cada cual, escoger aquella que está más de acuerdo con sus propias convicciones personales y morales.

Durante el último año hemos asistido en Astorga a multitud de iniciativas solidarias, demostrándonos que cuando es necesario, la gente, especialmente la gente normal, la gente sencilla, la que ha llegado a donde está a base de trabajo responsable y de sacrificio, sabe responder ante las injusticias con que la sociedad (que no tanto la vida) sacude a muchas personas. 
Pero estas circunstancias no deberían hacernos  olvidar  que estas circunstancias no han de ser situaciones destinadas a  perpetuarse. Todas esas muestras de solidaridad no pueden convertirse en la cortina de humo que desvíe nuestra atención de lo verdaderamente importante, de la lucha por la Justicia Social, por conseguir que todos gocemos de los mismos derechos básicos y de las mismas oportunidades para vivir dignamente, para tener acceso a una educación gratuita y de calidad, a una sanidad que no esté sujeta a nuestra capacidad económica y que nos asegure las mismas oportunidades de cuidar nuestra salud sea cual sea nuestra edad y nuestras circunstancias de cualquier tipo que éstas sean.

Nadie está pidiendo que se regale nada. Tampoco lo pretende la mayoría de las personas que se ven abocadas a ser atendidas a través de estas iniciativas que van surgiendo en el día a día de nuestra sociedad, muchas desde los Servicios Sociales, otras desde la solidaridad popular.
Y que quede claro. No debemos confundir solidaridad con caridad.
Hay una justicia social que debemos recuperar. Por encima de todo, porque nos la hemos ganado con nuestro esfuerzo diario. Una justicia social en la que lo prioritario sea la dignidad de las personas. Y eso solo podemos hacerlo, remando todos juntos  en una misma dirección.
Porque la situación actual nos está demostrando, día a día, que la próxima víctima de esta malentendida crisis tal vez puedas ser tú, o alguno de los tuyos. Y entonces, quizás no consideres lo que está ocurriendo  tan lógico (me refiero a ciertas medidas que supuestamente se están tomando porque hay una tremenda crisis que nos obliga a ello).  Y tal vez no encontremos tan fácilmente los argumentos capaces de justificar todos esos recortes a los que se nos está sometiendo y que, casi siempre, recaen sobre las mismas víctimas: la infancia, las personas mayores, las personas solas. Y muchas de ellas, en gran medida, son mujeres.
¡Para que luego digan que no es necesario seguir trabajando por la igualdad, en todos los ámbitos!

Astorga, 12 de enero de 2014

Mercedes G. Rojo.
Agente de Igualdad
Concejala de Familia, Igualdad y Serv. Sociales.

CRÓNICA DE DOS SUEÑOS CUMPLIDOS.


“Artistas por un sueño” ya ha concluido con éxito sus dos primeros proyectos.

Con Marta y Manuel, realizando el envío a Perú.
David se encarga de hacer las fotos.
En la tarde de una brumosa y húmeda tarde de un recién estrenado enero he sido testigo de cómo se hacía realidad el segundo sueño apadrinado por un grupo de personas desinteresadas que, bajo el lema de “Artistas por un sueño”, se han encontrado en dos años consecutivos en la ciudad de Astorga para contribuir con su arte, ofrecido de forma totalmente altruista a lo que consideraron una buena causa, a que alguien, en algún lugar del mundo, hiciera realidad un sueño largamente acariciado.
Y así, a las cinco de la tarde (hora muy inglesa) me reuní con Manuel Ferrero, creador de la idea, y con Marta y David, inspiradores del sueño de este recién terminado 2013, para enviar a los responsables del proyecto “Cerrito Azul”, en Lima, Perú, 1.600 euros recogidos entre las entradas, la fila cero, la venta de camisetas y chapas y la colaboración de quienes generosamente donaron el reintegro que la lotería de Navidad les dejó. Al cambio para ellos supone la nada despreciable cifra de cerca de 6.000 nuevos soles, lo que viene a ser el  equivalente a cerca de 6.000 €, cantidad muy importante para aquellas tierras.
Este ha sido el segundo sueño conseguido con la idea de “Artistas por un sueño”, contribuir a la construcción de una nueva escuela – hogar donde poder seguir trabajando con esos cerca de cien niños y jóvenes con capacidades “diferentes”, como le gusta decir a Manu, haciendo que se sientan autónomos y útiles. Una labor en gran medida altruista que están sacando adelante Mariela y Jorge, con la ayuda de cuántas personas se comprometen a echarles una mano.
Estoy segura que el proyecto que ha juntado aquí a tantas personas para mantener su sonrisa, les ha traído suerte pues desde que esta 2ª edición se puso en marcha pensando en ellos, han conseguido la ayuda de personas que, allá en su país, les están ayudando en ese proceso de construcción de su nuevo hogar.  Porque la escuela de Cerrito Azul, más que tal es un auténtico hogar para quienes allí acuden. Así nos lo han constatado Marta y David, que durante un tiempo compartieron sus días, su espacio y su experiencia con ellos.
El primer  sueño, el de la edición del 2012,  se ha hecho esperar un poco más. Y es que, ya se sabe, los procesos creadores a veces se complican y los duendecillos de uno y otro lado se enredan en juegos que dificultan el resultado final. Eso es lo que ha ocurrido con el libro de Fernando Gª Crespo, el objetivo de la primera entrega de “Artistas por un sueño” que, anunciado para comienzos de diciembre, se demoró en imprenta justo hasta el día 4 de enero. ¡Qué bonito regalo de Reyes!, en concreto de los Magos “artistas”, para este cuentero que ha visto convertido en realidad el sueño de ver publicados algunos de sus relatos, y cuyo resultado podremos disfrutar junto a él, la ilustradora Laura G. Bécares, y algunos de los participantes en el sueño, el próximo sábado día 11, en que la Sala “Ergástula” de Astorga se llenará de los “Ingenios y disparates” que Fernando está deseando compartir con todos nosotros.
Ahora, con la conciencia tranquila por haber concluido el proceso completo de dos ediciones seguidas de “Artistas por un sueño”, Manu respira hondo y dice que está muy cansado, y que tal vez deje un año sabático para que,  este maravilloso proyecto que año tras año moviliza a artistas llegados de una extensa geografía que supera los límites leoneses, respire. También lo dijo para el 2013, hasta que aparecieron Marta y David con su experiencia en el Cerrito Azul y volvió a ilusionarse y a ilusionarnos a todos.
Por  eso tengo la seguridad de que un corazón tan grande como el de Manuel no puede quedar en barbecho durante todo un año, y que, seguramente, habrá algún nuevo proyecto que llegue hasta él, como éste, por casualidad, como un leve aleteo de mariposa capaz de movilizar el mundo. Y será entonces cuando, una vez más, se emocionará y se pondrá manos a la obra, y movilizará a propios y extraños y, de nuevo, en algún rincón del mundo, un sueño y una sonrisa florecerán gracias al arte solidario de cuantas personas se dejan arrastrar por la pasión de Manuel Ferrero.
Y cuando llegue ese momento, en Astorga, le abriremos de nuevo nuestras puertas y pondremos nuestro granito de arena para que los “artistas” vuelvan a hacer realidad “un sueño”.
Mercedes G. Rojo
Concejala de Cultura y de Igualdad. Ayto. de Astorga.
En una fría y húmeda tarde de enero en la que muchas bocas infantiles habrán sonreído al otro lado del Atlántico.

En el día 21 de octubre, un recordatorio y una reflexión importante. También por la igualdad

Aún no ha terminado el día, y por ello aún estamos a tiempo de recordarlo. Un día como hoy, 21 de octubre de hace 75 años, se dio por terminada la Guerra Civil en lo que a León respecta, además de producirse la caída de lugares como Gijón, Peña Laza, Canseco, etc... Pero con ello comenzó un nuevo y largo periodo de oscurantismo para los derechos que durante la Segunda República había conseguido una amplia mayoría de la ciudadanía española, incluidas las mujeres.
La educación, la cultura, los derechos sociales en general  sufrieron un terrible retroceso, y todos los esfuerzos que se habían empleado para avanzar hacia una sociedad más justa, más democrática, más equitativa, en la que mujeres y hombres tuvieran iguales posibilidades, en la que  pertenecer a una clase social o a otra no fuese un handicap para lograr acceder a esos derechos que se constituyeron como básicos, se vieron borrados de un plumazo por muchos años de dictadura, en la que se perdió el derecho a expresar en voz alta las propias ideas, a no estar de acuerdo con el poder dominante, a mostrarse diferente,...
¿Les suena de algo la situación? 
Durante el día de ayer celebramos, en Astorga, el bicentenario de la proclamación de su Primer Ayto. Constitucional, uno de los primeros de España en refrendar lo recogido por las Cortes de Cádiz en la  Constitución de 1812, conocida como la Pepa. En dicha elección no estuvieron representadas las mujeres, porque no eran consideradas como ciudadanas, en una constitución que sin embargo pretendía ser un paso hacia adelante y que muchas de ellas apoyaron para que pudiera ver la luz. 
Ellas eran consideradas como menores, con incapacidad para pensar por sí mismas. Algunas situaciones de hoy en día, parecen desgraciadamente llevarnos de nuevo hacia aquella realidad. 
Pero ni somos menores en inteligencia, ni confesores, ni maridos, novios o amantes nos imponen su criterio, ni tenemos porqué demostrar una excelencia que a los hombres parece presuponérsele por el mero hecho de ser hombres, ni nadie tiene que velar por nosotras por miedo a que nuestras propias decisiones sobre nuestro propio cuerpos puedan hacernos daño físico o moral, ni nadie tiene derecho a violarnos "porque las mujeres estemos ahí para eso"...
Efectivamente, la Constitución de 1812 nos demostrará en su lectura, que cuando se habla de hombres, no se refiere al genérico de ser humano, sino al hombre como macho de la especie única y exclusivamente. Para que luego nos sigan argumentado que la utilización del lenguaje no es importante y que el genérico siempre nos engloba a unas y a otros.  ¡Qué se lo digan a las mujeres de aquella época que, como le ocurrió años antes a Olympe de Gauges, en la Francia post-revolucionaria, tenían derecho - y casi obligación - a morir por la patria, pero no a dejar oír su voz para defender sus derechos.

Han pasado 75 años del final de una guerra civil que trajo consigo una importante paso atrás en el camino hacia la democracia, un camino que se desbarató por apropiación indebida de un poder legalmente otorgado por el pueblo. Hoy es impensable una nueva guerra civil en España (o al menos en ello confío), pero hay muchas formas de ejercer la dictadura. Por eso es importante que no olvidemos el pasado y que tengamos en cuenta lo rápido que se destruyen aquellos logros que tantos años ha costado conseguir. 

En este aún día 21 de octubre, donde concluyó una cruenta y fraticida guerra para dar comienzo a una aún más dura posguerra para quienes tuvieron la desgracia de caer en el bando perdedor o de ser diferentes a lo que el poder del momento exigía, quiero dejar aquí una reflexión,

El hecho de no hablar de las cosas no implica que no hayan existido, y hay que hablar del pasado para afrontar con realidad y decisión tanto el presente como el futuro. Hoy en día, la Historia no tiene porqué ser solamente la que escribieron los vencedores. Hay que escuchar también a los otros y mostrarse imparciales a la hora de interpretarla, independientemente de que nuestras ideas nos lleven a mostrar más simpatía por estos o por aquellos.

POR UN MUNDO EN PAZ DONDE REINE EL RESPETO, LA EQUIDAD Y LA JUSTICIA.

¿LAS LEYES, COMO LAS MUJERES, ESTÁN PARA VIOLARLAS? Y AÚN SE PERMITE EL LUJO DE DECIR QUE SUS PALABRAS FUERON SACADAS DE CONTEXTO.

HACE UNOS DÍAS, EL ENTONCES PRESIDENTE DEL CONSEJO GENERAL DE LA CIUDADANÍA EN EL EXTERIOR, JOSÉ MANUEL CASTELAO BRAGAÑO, HIZO UN MUY DESAFORTUNADO COMENTARIO, vejando tanto la dignidad de las mujeres como la de las leyes, esas leyes que se suponen están ahí para defender precisamente los derechos de toda la ciudadanía. Independientemente de que su comentario pudiera ser o no sacado de contexto, como luego alegaría ¿en su defensa?, cosas como estas no se le pueden permitir a un político que está ahí para defender precisamente esos derechos. No hay excusas que valgan ante este tipo de comentarios y actitudes. Situaciones como esta nos hablan día a día de la categoría moral de muchos de los personajes que hoy están ejerciendo su poder de manera discriminatoria y vejatoria para una gran parte de la sociedad. Por eso nos hacemos eco de la noticia y de algunas de las reacciones que ha desatado.
Cada cual es libre de actuar al respecto, pero es nuestro deber moral hacernos eco y facilitar el acceso a la información de quien la necesite. Además de preguntarme que es lo que habrán pensado y sentido todas las mujeres que forman parte de la vida de este hombre (porque digo yo que las habrá): madre, hermanas, mujer, hijas, compañeras de trabajo...

 Hoy, desde el Consejo de las Mujeres del Municipio de Madrid nos ha llegado esta PETICIÓN, que han creado esta Petición, para que no vuelva a tener ningún cargo público semejante individuo.
Seas mujer, o seas hombre, si estás de acuerdo en que este desagradable tipo de comentarios tienen que erradicarse de la sociedad - y aún más especialmente desde la clase política - solo tienes que pinchar en donde pone FIRMA  en rojo y poner tus datos para que se enteren

Y AYUDAR A DIVULGARLO.

Petición para que el ex presidente del Consejo General de la Ciudadanía en el Exterior, José Manuel Castelao Bragaño, que se permitió afirmar que "las leyes son como las mujeres, están para violarlas" no ejerza nunca más un cargo público y que no reciba ningún salario proveniente del dinero de toda la ciudadanía

FIRMA FIRMA FIRMA FIRMA FIRMA FIRMA Petición para que José Manuel Castelao Bragaño no vuelva a ejercer ningún cargo público.


El ex presidente del Consejo General de la Ciudadanía en el Exterior, José Manuel Castelao Bragaño, el representante de la población española fuera de España. se permitió afirmar que "las leyes son como las mujeres, están para violarlas".
A pesar de haber presentado su dimisión por razones personales que supuestamente nada tienen que ver con sus declaraciones, personajes de tal condición no merecen representar a la ciudadanía ni recibir dinero público. Sus palabras denotan, además de su pensamiento misógino, su voluntad de transgredir la ley.
El Consejo de las Mujeres del Municipio de Madrid exige que José Manuel Castelao Bragaño no ejerza nunca más un cargo público y que no reciba ningún salario proveniente del dinero de toda la ciudadanía.
Solicitamos además que el Partido Popular, responsable de su nombramiento, se pronuncie públicamente y pida disculpas por las declaraciones de su representante.

OTRAS FORMAS DE APOYAR LA DESAPARICIÓN DE COMENTARIOS Y ACTITUDES COMO ESTA. 

Ante este tipo de comentarios que, desafortudamente, son más habituales de lo que debería ser y de lo que tantas personas quisiéramos, hay que pensar en comenzar a decir BASTA, y en hacer oir nuestra voz de la mejor manera que podamos. Como lo han hecho ya personas como la joven Ana Cuervo, de Veguellina de Órbigo, o la periodista Ana Gaitero. Dejo aquí el enlace a sus comentarios, para que podáis verlos y difundirlos también. Que nuestra corriente de rechazo se haga rápida y profunda como los ríos en época de deshielo. 

La mente enferma de José Manuel Castelao. Por Ana Cuervo.  
Nos quieren sumisas. Por Ana Gaitero.